Descripción
Si hacemos una agenda de un día de trabajo y muy especialmente en el actual contexto de nuestra organización, rápidamente nos vamos a poder dar cuenta que el conflicto es un elemento que se encuentra presente en forma permanente en cada una de sus interacciones. Es cierto que en muchos casos no necesariamente se manifiesta, pero es una circunstancia de alta probabilidad en el contexto de las relaciones humanas y en particular en las relaciones organizacionales.
Conflictos con jefes o jefas, con colegas, o con otros miembros o con áreas de la organización. Conflictos con clientes, proveedores, competidos o con agencias de regulación. En mayor o menor medida, el factor conflicto suele estar presente en muchas de las interacciones laborales. De ahí que en la forma en que hoy estamos gestionando esos conflictos (con nuestras competencias y eventuales momentos de incompetencia), impacta en forma directa en la cantidad y calidad de nuestros resultados y relaciones laborales y profesionales.
